Diez años difundiendo la cultura de la vid y el vino

La iniciativa surgió en 2002, cuando el Fondo Vitiviniícola -institucuón de la promoción integral de la vitivinicultura en Argentina- reconoció la necesidad de compartir datos sobre la história vitivinícola, las regiones en donde se cultiva la vid, información sobre la Fiesta de la Vendimia y otros hechos culturales en torno a esta actividad y muchos otros contenidos que se generan a partir de la cultura de la vid y el vino. 
Emilio Giaquinta, bodeguero y presidente del Fondo al momento de comenzar la capacitación, recuerda que "la necesidad estaba clara y trabajamos para incorporar los contenídos vitivinícolas a la currícula de todos los niveles educativos de la provincia, para que los niños y jóvenes conozcan no sólo lo que se cultiva es la Pampa Húmeda, también sepan cómo se cuidan nuestro viñedos, cómo se elabora el vino y cuánto trabajo hay detrás de cada producto vitivinícola". De este modo, se editó el libro "la cultura de la vid y el vino" que es el principal soporte de esta capacitación.
A través de un trabajo conjunto con la Dirección General de Escuelas, una vez que el programa del curso de consolidó y se cumplieron todos los requisitos formales, en 2007 la propuesta recibió el aval del gobierno escolar y actualmente el curso cuenta con liberación horaria y otorga 0,1500 de puntaje a través de la Resolución 0133/15.
En 2017 esta capacitación cumple 10 años. En estas diez ediciones, ha recorrido varias veces la provincia pues su intención itinerante es llegar a todos los departamentos. Más de 5000 docentes de todos los niveles educativos han completado el curso, y a ellos se sumaron durante estos años estudiantes de turismo, enología y público en general con interés de acercarse a la vitivinicultura.
Desde su inicio la recepción siempre ha sido muy buena por parte de los docentes, ya que se trata de una propuesta de alta calidad en los contenidos y gratuita lo que asegura que todos los interesados puedan realizar el curso, con docentes especialistas en sus materias, con material didáctico y con estratégias para el aula. De hecho, los trabajos que presentan los docentes para aprobar el curso son cada vez más creativos y premiten que los estudiantes se acerquen a la actividad vitivinícola desde diferentes enfoques.